Como suele suceder frecuentemente gracias a los fugaces tiempos que maneja nuestra sociedad, somos muy buenos amigos, hijos, padres y novios; cuando llegan el día del amor y la amistad, de San Valentín, de la madre, del padre, del niño y un largo etcétera. Y en esos días especiales ya estamos acostumbrados a escuchar que la celebración no debe ser un solo día y que debemos ser especiales con nuestros seres queridos, todos los días. Sobra decir, que nadie lo aplica.
Obviamente, no es una excepción en esta historia el día de Gaia, la Pachamama, la madre Tierra, el planeta o simplemente, la tierra. El asunto es que en este caso la situación es mucho más delicada e injusta, porque esta madre natural que tenemos, todos los días nos da agua, alimentos, madera, papel y aire para respirar, entre muchos otros recursos; mientras que nosotros la tratamos peor que a nuestros más infames enemigos.
Normalmente el discurso que escuchamos, es que debemos cuidar el mundo que habitarán nuestros hijos. El problema es que ese cuento ya está muy pasado de moda, porque ya lo que estamos es tratando de conservar lo que queda del mundo para el presente, no para el futuro.
En Medellín los niños, los ancianos y las personas con problemas respiratorios, ya pueden dar fe de eso. El problema es que además, no vemos los signos que van apareciendo poco a poco en nosotros y somos descarados e irresponsables con el gasto de los recursos naturales. La energía eléctrica, el agua y sí, el aire que contaminamos constantemente, son recursos que nos estamos gastando como se gasta la gente el sueldo en rumba el día de la quincena. Lo grave, es que a la tierra no le llegan más recursos dentro de quince días, ni en un mes, ni en 100 años.
Por eso, debemos hacernos más concientes y no actuar por obligación o disposición gubernamental, debemos saber que lo que hagamos o dejemos de hacer con nuestros recursos, nos afecta a todos.
Ayer, 22 de abril, para Medellín fue un día de menos humo y más limpieza en el aire. Pero esta mañana se sobrevino la venganza: todas las personas que dejaron de salir a hacer vueltas o se quedaron en casa ayer, salieron hoy a compensar el humo de la semana.
Así que ojo: hoy y mañana y pasado mañana, también es día de la tierra. Dejemos de sacar el carro al menos unos días a la semana, promovamos el teletrabajo como una opción para evitar que toda la gente se tenga que desplazar diariamente, y caminemos o vayamos en bicicleta al trabajo o al estudio de vez en cuando. Es algo que hacemos por nosotros y por el mundo.